Festividad: 23 Agosto

ORACIÓN A SANTA ROSA DE LIMA

Santa Rosa, "Rosa y Reina del Perú", encendida en el amor a Dios y a la fe, te apartaste del mundo y te entregaste a Cristo en medio de admirables penitencias.

Quisiste ser apóstol y llevar a todos los hombres hacia Jesús. Para ello renunciaste a tu hermosura y a tus atractivos humanos, mortificando tu cuerpo... Alcánzanos el camino de la verdadera vida para que lleguemos a gozar un día de los bienes eternos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN

¡Oh Rosa hermosísima!
Que prevenida con el celestial rocío de la gracia,
floreciste entre nosotros en sublimes ejemplos de virginidad y paciencia,
obtenednos el que corriendo en pos del suave perfume
de vuestras virtudes seamos agradables  a Jesucristo tu esposo divino. Amén

ORACIÓN
Gloriosa Santa Rosa de Lima, tú que supiste lo que es amar a Jesús con un corazón tan fino y generoso. Tú que despreciaste las vanidades del mundo para abrazarte a su cruz desde tu más tierna infancia. Tú que profesaste una gran ternura y dedicación a los más desvalidos sirviéndolos como al mismo Jesús. Tú que amaste con filial devoción a la Virgen María.  Enséñanos tus grandes virtudes para, siguiendo tu ejemplo, podamos gozar de tu protección en la tierra y de tu compañía en el Cielo. Por Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Señor, Dios nuestro, Tú haz querido que Santa Rosa se consagre totalmente a ti,
por su amor virginal, y por su penitencia de amor.
Haz que guiados por el ejemplo de su caridad, seamos fecundos en el servicio de amor al prójimo, como buenos testigos del amor de Cristo.
Guiados por el ejemplo de Santa Rosa,
fortalece Padre, nuestro amor a ti
y a nuestros hermanos, junto a quienes queremos alabarte y bendecirte,
por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN
Oh esclarecida Virgen, Rosa celestial, que con el buen olor de vuestras virtudes habéis llenado de fragancia a toda la Iglesia de Dios y merecido en la gloria una corona inmarcesible; a vuestra protección acudimos para que nos alcances de vuestro celestial Esposo un corazón desprendido de las vanidades del mundo y lleno de amor divino.
¡Oh flor la más hermosa y delicada que ha producido la tierra americana!, portento de la gracia y modelo de las almas que desean seguir de cerca las huellas del Divino Maestro, obtened para nosotros las bendiciones del Señor. Proteged a la Iglesia, sostened a las almas buenas y apartad del pueblo cristiano las tinieblas de los errores para que brille siempre majestuosa la luz de la Fe y para que Jesús, vida nuestra, reine en las inteligencias de todos los hombres y nos admita algún día en su eterna y dichosa mansión. Amén.  

Bendita y amada del Señor, y gloriosa Santa Rosa, por aquella felicidad que recibisteis de poder uniros a Dios y prepararos para una santa muerte, alcanzadme de su divina Majestad la gracia de que purificando mi conciencia, con los sufrimientos de la enfermedad y con la confesión de mis pecados, merezca disponer mi alma, confortarla con el viático santísimo del cuerpo de Jesucristo a fin de asegurar el trance terrible de lo muerte, y poder volar por ello o la eterna bienaventuranza de la gloria. Así sea