NOVENA A SAN GERARDO MARÍA MAYELA
"La súplica del humilde atraviesa las nubes".  (Ecl 35, 17)

1) Patrono de las Madres de familia al dar a luz a sus hijos.
2) Abogado de los Niños gravemente enfermos.
3) Protector poderosísimo de la juventud en la Elección de Estado.
4) Los pobres invocándolo, encuentran trabajo, salud, arreglo de negocios cuando han acudido a él.


Se reza diario, durante la novena, la oración para todos los días, la oración del día correspondiente con su respectiva petición personal y la oración final.

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ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, humildemente postrado en vuestra presencia, os doy gracias por los favores concedidos a vuestro gran siervo Gerardo, especialmente por las virtudes con que lo adornasteis en esta vida, y por la gloria que le disteis en el Cielo. Ya que tanto le glorificasteis ante los hombres, concededme por sus méritos, unidos a los de nuestro Redentor Jesucristo y a los de la Santísima Virgen, la gracia que os pido. Y tú, San Gerardo, mi poderoso abogado, modelo de caridad, intercede por mí. Póstrate ante el trono de la Divina Misericordia y no te retires de allí hasta que me hayas alcanzado esta gracia. Todo lo pongo en tus manos. Haz que no termine esta novena sin experimentar de algún modo los efectos de tu intercesión. Así sea.


DÍA PRIMERO
¡Oh glorioso San Gerardo! Que desde la más tierna infancia oíste la voz de Dios que te llamaba a la más alta santidad, compadécete de mi alma que vive en medio de los peligros del mundo; concédeme que creyendo firmemente lo que la Santa Iglesia me propone a creer, viva como cristiano y alcance la felicidad eterna del Cielo.
Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.   (Tres Avemarías).

DÍA SEGUNDO

¡Oh glorioso San Gerardo! dechado de desprendimiento, que desde tus más tiernos años despreciaste las cosas de la tierra, haz que ponga mi confianza sólo en Cristo, mi único Tesoro, quien solamente puede hacerme feliz en el tiempo y en la eternidad.
Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.   (Tres Avemarías).

DÍA TERCERO

¡Oh glorioso San Gerardo! serafín de amor, que despreciando todo terreno consagraste tu vida al servicio de Dios y del prójimo, promoviendo la gloria del Señor en tu humilde condición, siempre pronto para socorrer al necesitado y consolar al triste, alcánzame la gracia de que amando a Dios, mi único bien, y al prójimo por su amor, merezca vivir unido a El en la gloria.   Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).

DÍA CUARTO

¡Oh glorioso San Gerardo! blanquísimo lirio de pureza, que por esta angelical virtud y por la grandísima inocencia de tu vida, recibiste del Niño Jesús y de su Inmaculada Madre dulces pruebas del más tierno amor, concédeme la gracia de esforzarme más y más en el combate de la vida, y así obtener la corona prometida al que persevera.
Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).

DÍA QUINTO

¡Oh glorioso San Gerardo! modelo de obediencia, que durante tu vida, heroicamente sometiste tu juicio al de aquellos que para ti representaban a Cristo, santificando así tus más humildes acciones; alcánzame del Señor alegre sumisión a su santa voluntad y una perfecta obediencia, para semejarme así a Jesús, mi Modelo, que fue obediente hasta la Cruz.   Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).

DÍA SEXTO

¡Oh glorioso San Gerardo! perfecto imitador de Jesús, Nuestro Redentor, para quien la mayor gloria fue ser humilde y despreciado, alcánzame que también yo, conociendo mi bajeza y pequeñez, sea merecedor del reino prometido a los mansos y humildes de corazón.  Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).

DÍA SÉPTIMO

¡Oh glorioso San Gerardo! heroico y pacientísimo en el sufrimiento, que gozabas en los dolores de la enfermedad y sufrías con alegría las calumnias y los desprecios, concédeme la Cruz que ha de enriquecerme con los bienes celestiales en el tiempo, y en la eternidad.   Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).

DÍA OCTAVO

¡Oh glorioso San Gerardo! verdadero amante de la Divina Eucaristía, que pasabas largas horas postrado ante el Sagrario, saboreando de antemano las delicias del paraíso, alcánzame el espíritu de oración y un amor Santísimo Sacramento, para que recibiendo con frecuencia el Cuerpo y la Sangre de Jesús, crezca cada día más en su amor y merezca la inestimable gracia de amarle hasta el fin.  Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.
(Tres Avemarías).

DÍA NOVENO

¡Oh glorioso San Gerardo! criatura privilegiada del Cielo, que recibiste de brazos de la Santísima Virgen al Divino Niño, y tuviste la dicha de ser consolado en la hora de tu muerte con la presencia de esta celestial Señora, concédeme la gracia de amarla y servirla durante la vida, para que sea mi gozo y consuelo en este valle de lágrimas, hasta que merezca después, juntamente con Vos, cantar sus misericordias por toda la eternidad.   Santo mío, Patrono de las madres y de los niños, concédeme la gracia que particular te pido… Así sea.    (Tres Avemarías).


ORACIÓN FINAL
V.- Ruega por nosotros, San Gerardo María Mayela
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
¡Oh Dios, que quisisteis atraer a Vos al Bienaventurado Gerardo desde su tierna edad y hacerlo imagen viva de vuestro Hijo Crucificado! Concédenos que siguiendo sus ejemplos, seamos también nosotros transformados en ese Divino Modelo. Por Jesucristo Nuestro Señor, que con Vos vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.