NOVENA A SAN JUAN DIEGO

1 2 3 4 5 6 7 8 9

ORACIÓN I
¡Dichoso Juan Diego, hombre fiel y verdadero! Te encomendamos a nuestros hermanos y hermanas laicos, para que, sintiéndose llamados a la santidad, impregnen todos los ámbitos de la vida social con el espíritu evangélico. Bendice a las familias, fortalece a los esposos en su matrimonio, apoya los desvelos de los padres por educar cristianamente a sus hijos.
Mira propicio el dolor de los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, de cuantos padecen pobreza, soledad, marginación o ignorancia. Que todos, gobernantes y súbditos, actúen siempre según las exigencias de la justicia y el respeto de la dignidad de cada hombre, para que así se consolide la paz.
¡Amado Juan Diego, «el águila que habla»! Enséñanos el camino que lleva a la Virgen Morena del Tepeyac, para que Ella nos reciba en lo íntimo de su corazón, pues Ella es la Madre amorosa y compasiva que nos guía hasta el verdadero Dios. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACION II
Querido Juan Diego, muéstranos dónde quiere la Reina del Cielo, nuestra amada Niña, nuestra Madre, nuestra Señora de Guadalupe que le edifiquemos su templo; en qué corazón, en qué alma, en qué espíritu debemos construir la fe, esperanza y amor. Dinos dónde recogiste estas hermosas flores llenas de rocío matinal, dónde estaban arraigadas, quién las hizo crecer para nosotros, quién las acarició y las acomodó en tu tilma. Queremos ser esas nuevas rosas que florezcan en nuestro valle a veces tan frío, tan árido de civilidad. Queremos seguir dibujando con el pincel del Espíritu de Dios el rostro mestizo y moreno de cada habitante de esta ciudad, rostro donde resida y crezca el amor.
Dinos, querido Juan Diego, indio diligente y obediente, indio noble y paciente, indio fiel y verdadero, dónde debemos ir, por cuál sendero debemos caminar, para llevar a este pueblo delante de santa María de Guadalupe, para que sean escuchados sus ruegos, sus tristezas, sus llantos, para que sean acariciados por esas manos cobijadoras de Madre.
Condúcenos, amado Juan Diego, ante la Muchachita Morena del Tepeyac, nuestra Madre amorosa y compasiva, pues creemos en el mensaje del que fuiste testigo y nos has transmitido como fiel misionero de Dios. Por ti sabemos que la Reina y Señora nos ha colocado en su corazón, que estamos bajo su sombra y resguardo, que es la fuente de nuestra alegría, que estamos en el hueco de su manto, en el cruce de sus brazos; sabemos y estamos seguros de que es ella quien nos conduce al verdadero Dios por quien vivimos y somos. Gracias, Juan Diego, varón santo, felicidad de México, de América y de la Iglesia entera. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN III
Juan Diego gracias por el mensaje evangelizador que con humildad nos has entregado.
Gracias a ti sabemos que la Virgen Santísima de Guadalupe es la Madre del verdadero Dios por quien se vive y es la portadora de Jesucristo que nos da su Espíritu, que vivifica a nuestra Iglesia.
Gracias a ti sabemos que Santa María de Guadalupe es también nuestra Madre amorosa y compasiva, que escucha nuestro llanto, nuestra tristeza; porque Ella remedia y cura nuestras penas, nuestras miserias y dolores. Gracias al obediente cumplimiento de tu misión sabemos que Santa María de Guadalupe nos ha colocado en su corazón, que estamos bajo su sombra y resguardo, que es la fuente de nuestra alegría, que estamos en el hueco de su manto, en el cruce de sus brazos.
Gracias Juan Diego por este mensaje que nos fortifica en la Paz, en la Unidad y en el Amor de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN IV
¡Oh, Padre Celestial! que concediste a Juan Diego ser el confidente de la Virgen de Guadalupe y asistir al nacimiento de la fe en nuestra Patria, te pedimos, por su intercesión, que socorras a los más necesitados.
Consuela a los enfermos de alma y cuerpo y concede que el Pueblo Mexicano, unido por la fuerza del amor a nuestra Dulce Madre del Tepeyac, haga de cada uno de sus hogares un templo vivo en donde adoremos a Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN V
Tú que fuiste elegido por Nuestra Señora de Guadalupe como instrumento para mostrar a tu gente y al mundo que el camino del cristiano es uno de amor, compasión, comprensión, valores, sacrificios, arrepentimiento de nuestros pecados, aprecio y respeto por la creación de Dios y por encima de todo, uno de humildad y obediencia. Tú, quien ahora sabemos que estás en el Reino de nuestro Señor y cerca de nuestra Madre, sé nuestro ángel y protégenos, quédate con nosotros mientras luchamos en esta vida moderna sin saber, la mayor parte del tiempo, donde fijar nuestras prioridades. Ayúdanos a orar a Dios, por medio del Corazón de nuestra Señora de Guadalupe hacia el Corazón de Jesús, para obtener los dones del Espíritu Santo y usarlos para el bien de la humanidad y el bien de nuestra Iglesia. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN VI
Oh San Juan Diego, en las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, tu, un humilde pastor, fuiste elegido como mensajero de Ella. Tu completa lealtad en esta tarea es aún evidente hoy en día, en la milagrosa imagen que la Virgen dejó en la tilma.
Intercede por mí, te suplico, para que pueda tener tu confianza infantil en la Madre de Dios y para que mi corazón pueda responder a sus maternales inspiraciones.
Por medio de una simple confianza, obediencia y amor, espero un día poder unirme a ti y compartir la felicidad que nunca se acaba, ahí donde nuestra celestial Madre reina en la gloria de su Hijo. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN VII
San Juan Diego, estrella maravillosa de Dios.
Santidad comprobada desde tu nacimiento, modelo insigne de humildad y pureza, rectitud y sencillez marcaron tu vida.  La inocencia fue tu estandarte, y tanta y tan bella es tu alma, que la más blanca y celestial doncella, nuestra Madre siempre Santa te escogió para dar al mundo su hermosísima imagen.  Hoy te suplico me concedas por su intercesión de Jesucristo Nuestro Señor, la gracia de la santidad para mí y para toda mi familia la raza humana.  Ruega por nosotros San Juan Diego, para que seamos sanados, salvados y liberados del maligno y de todas sus amenazas y persecuciones, para que seamos programados por el Espíritu Santo y alcancemos salud del alma, de la mente y del cuerpo, progreso material y espiritual; y que al final de esta vida seamos dignos por tu intercesión de la Patria Celestial. Amén

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN VIII
Oh mi santo consentido, mi santo de piel morena, Juan diego, con tu alma buena,
dale a mi vida sentido, porque ahora he comprendido que con tu ejemplo fraterno
y con las “Rosas de Invierno” Puedo ir cambiando mi historia, para alcanzarte en la gloria y vivir tu gozo eterno. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).

ORACIÓN IX
Oh San Juan Diego, en las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, tu, un humilde pastor, fuiste elegido como mensajero de Ella. Tu completa lealtad en esta tarea es aún evidente hoy en día, en la milagrosa imagen que la Virgen dejó en la tilma. Intercede por mi, te suplico, para que pueda tener tu confianza infantil en la Madre de Dios y para que mi corazón pueda responder a sus maternales inspiraciones. Por medio de una simple confianza, obediencia y amor, espero un día poder unirme a ti y compartir la felicidad que nunca se acaba, ahí donde nuestra celestial Madre reina en la gloria de su Hijo. Amén.

Santa María de Guadalupe ruega al Señor Jesús por nosotros.
(3 credos a Nuestra Señora de Guadalupe en honor y por todas las intenciones de San Juan Diego).