Virgen María, Nuestra Señora

del Santísimo Sacramento,

gloria del pueblo cristiano,

gozo de la Iglesia universal,

ruega por nosotros y concede

a todos los fieles verdadera

devoción a la Sagrada Eucaristía,

siendo dignos de recibirla cada día.

 

Oración a Jesús Sacramentado

 

Oh, amado Jesús.

Ayúdame a esparcir Tu fragancia

por donde quiera que vaya.

Inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida.

Penetra y posee todo mi ser tan completamente, que mi vida entera sea

un resplandor de la Tuya.

Brilla a través de mi y permanece tan dentro de mi, que cada alma

con que me encuentre pueda sentir Tu presencia en la mía.

¡Permite que no me vean a mi sino solamente a Jesús!


Quédate conmigo y empezaré a resplandecer como Tú, a brillar

tanto que pueda ser una luz para los demás. La luz oh, Jesús, vendrá

toda de Tí, nada de ella será mía; serás Tú quien resplandezca

sobre los demás a través de mi.

Brillando sobre quienes me rodean,

permíteme alabarte como mas te gusta.


Permíteme predicarte sin predicar,

no con palabras sino a través de mi ejemplo,

a través de la fuerza atractiva,

de la influencia armoniosa de todo lo que haga,

de la inefable plenitud del amor

que existe en mi corazón por Tí.

 

HIMNO A JESÚS SACRAMENTADO

POR SANTO TOMÁS DE AQUINO

(Adoro te devote)


Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias.

A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer

con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta

palabra de verdad. En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también

la Humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomas pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea más

y más en Ti, que en Ti espere y que te ame. ¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo

que das vida al hombre: concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, bondadoso Pelícano, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una

sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero. Jesús, a quien ahora veo

oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro cara a cara, sea

yo feliz viendo tu gloria.

Amén.