LAS SAGRADAS ESCRITURAS


La Biblia es el libro que contiene la Palabra de Dios, escrita para nuestra salvación. La palabra Biblia, es una palabra griega que significa " Libros".  Nosotros, generalmente la llamamos "Las Sagradas Escrituras", porque expresa mejor la naturaleza de este libro, la fe de la Iglesia y la reverencia con que lo tratamos.  La Sagrada Escritura esta dividida en 2 grandes partes que son ANTIGUO TESTAMENTO Y NUEVO TESTAMENTO.  Aquí la palabra "Testamento " no significa la disposición que hace de sus bienes una persona de antes de morir. Aquí significa Alianza o Pacto y no significan en primer lugar dos colecciones de libros, sino que expresan dos etapas de la historia de la salvación:

a.  El Antiguo Testamento es "etapa de preparación", tiene su centro en la alianza pactada en el monte Sinaí con Israel, por mediación de Moisés. Contiene todos los escritos que nos narran todo aquello que sucedió en la historia de la salvación, antes de la venida de Jesucristo, desde la creación del mundo.


b. El Nuevo Testamento es la "etapa de plenitud". Tiene su centro en la Nueva y eterna Alianza pactada con la humanidad por medio de Jesucristo en el calvario.  Contiene la obra de salvación realizada por Jesucristo y la obra y la predicación apostólica.

c. La Biblia está conformada por 73 libros:  El antiguo testamento está compuesto por 46 libros que se pueden clasificar en tres géneros literarios: Libros históricos 21, Libros didácticos 7, y Libros proféticos 18.  El antiguo testamento está compuesto por 27 libros que igualmente se pueden clasificar en tres géneros: Libros históricos 5, Libros didácticos 21, y Libros proféticos 1.

(Las Biblias protestantes sólo tienen 66 libros pues no aceptan como inspirados los siete libros que nosotros llamamos Deuterocanónicos).

LA REVELACION DIVINA

Revelar, significa: Quitar el velo que cubre algo desconocido. Dar a conocer algo que estaba en secreto.  Aquí hablamos de la Revelación Divina, es decir, nos referimos a todas aquellas palabras y acciones, por las cuales Dios se nos ha dado a conocer.  En primer lugar El mismo se nos da a conocer, nos da a conocer su Santo Nombre (Exodo 3;13-15), es decir, su propia personalidad, Nos abre su corazón expresándonos sus deseos y su voluntad, sus planes y designios de salvación, Nos da a conocer el camino que nos conduce a la salvación, es decir, hasta El mismo.

Esta revelación divina se transmite de dos maneras: Primero por LA TRADICIÓN ORAL, después quedó consignada por escrito en la Santa Biblia. La Revelación divina se lleva acabó a través de obras y palabras íntimamente ligadas. Así las obras que Dios realiza en la historia, manifiestan y confirman lo que su Palabra anuncia; y a su vez, las palabras proclaman que las obras y explican su sentido profundo.

a. La Tradición Oral.

La palabra de Dios, antes de transmitirse por escrito, se transmitió oralmente, es decir, de viva voz, antes de quedar guardaba en un Libro, quedo guardaba en el corazón del pueblo de Dios. Así sucedió, tanto con el Antiguo Testamento como con el Nuevo Testamento.

b. La Palabra de Dios se escribe.

Quiso Dios en su infinita bondad y sabiduría que su Palabra, grabada ya en el corazón y en la vida de su pueblo, quedara consignada por escrito como un testimonio perenne de su amor y su fidelidad, como la expresión escrita de su voluntad.

La Biblia, aunque es palabra de Dios, fue puesta por escrito por autores humanos, que usaron todas sus facultades y cualidades para escribir la Santa Biblia bajo la inspiración del Espíritu Santo. A estos escritores humanos les llamamos HAGIOGRAFOS o Escritores Sagrados. Cómo vimos antes la Biblia no es un libro, sino una colección de 73 libros. Con esto ya podemos saber que no fue una sola persona quién escribió la Biblia, sino varias.  En el tiempo en que se escribió la Biblia, no se le daba tanta importancia al autor, la literatura solía ser anónima; las composiciones, orales o escritas pertenecían a la comunidad, no al individuo. Esto hace muy difícil que podamos saber quiénes son los autores que escribieron la Biblia, sobre todo del Antiguo Testamento. De manera muy sencilla podemos decir que del Nuevo Testamento nos quedaremos con los nombres de los autores que tradicionalmente se reconocen como escritores de los libros. Pero no olvidemos que el Autor de las Escrituras es Dios mismo.

La Biblia fue escrita en Papiro y Pergamino.  El papiro, era usado en Egipto desde el año 3000 a.C.. Es una planta acuática cultivada en estanques que todo el antiguo Egipto. Con la fibra interior de su caña se hacían tiras de " papel " de unos 36 cms. de largo por 25 cms. de ancho, pegadas una sobre otra con almidón, hasta hacer hojas de papel blanco que duraban bastante tiempo. El pergamino era un material más caro y más durable. Se usaban para su elaboración pieles de ternera, oveja o cabra.  La tinta con que escribían se hacía mezclando hollín y aceite con una sustancia mucilaginosa que producía una tinta bastante durable. Estos escritos se conservaban en rollos cosiendo las hojas de papiro o pergamino unas con otras, hasta formar largas tiras que luego se enrollaban para facilitar su lectura y guardarse.

La Biblia no se escribió en un solo lugar, ni siquiera en un solo país.  Podemos decir que la mayoría de los libros bíblicos del A.T. fueron escritos en Palestina y quizá algunos en Egipto. Los del N.T. algunos se escribieron en Palestina, en Asia Menor, en Grecia, y Macedonia.

La composición del A.T. empezó alrededor del año 1000 a.C. y se terminó alrededor del año 50 a.C. con el libro de la Sabiduría. El N.T. se empezó a escribir alrededor del año 50 d.C. y se terminó el año 100 o 150 d.C. de tal manera que para escribir la Biblia como la tenemos ahora, duraron para escribirla alrededor de 1150 años.

El A.T. fue escrito en Hebreo, excepto los libros de Sabiduría y II Macabeos que fueron escritos en Griego, fueron escritos también en griego las adiciones deuterocanónicas de los libros de Esther y Daniel y unos pequeños pasajes en Arameo.  El N.T. fue escrito todo en griego.

La Iglesia, enseñada por el Espíritu Santo, siempre ha creído que la Biblia es verdaderamente Palabra de Dios.  "La Revelación que la Sagrada Escritura contiene y ofrece, ha sido escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo. La Santa Madre Iglesia, fiel a la fe de los apóstoles, reconoce que todos los libros del Antiguo y del Nuevo testamento, con todas sus partes, son Sagrados y canónicos, porque fueron escritos por inspiración del Espíritu Santo (vea Juan 20;31, 2Timoteo 3;16) y Dios es el Autor.  En la composición de los Libros sagrados, Dios se valió de hombres elegidos, que usaban todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores pusieron por escrito aquello y sólo aquello de Dios quería. (D.V. 11)  Tanto el antiguo Israel como la Iglesia, ha tenido siempre la firme convicción de poseer unas Escrituras sagradas en la que escuchan la Palabra de Dios y son la Regla Suprema de su Fe y de su conducta.

La Inspiración es la acción que Espíritu Santo ha ejercido en los Escritores sagrados, para impulsarlos a escribir bajo su influencia directa y guiándolos constantemente mientras escriben, para que pongan por escrito aquella verdad que Dios quiere comunicar para nuestra salvación.

La palabra "canon ", significa: Regla, medida, norma. Cuando hablamos del Canon de las Escrituras, estamos diciendo, en primer lugar que Las Sagradas Escrituras son "la norma suprema de nuestra fe y de nuestra conducta", tal como nos lo ha enseñado siempre la Iglesia.

El segundo sentido de la palabra Canon es: La lista oficial de los libros que la Iglesia ha reconocido como inspirados. En este sentido vamos a estudiar el " Canon de las Escrituras ".

Cuando decimos que un libro es Canónico, estamos diciendo que la Iglesia lo ha reconocido oficialmente como INSPIRADO POR DIOS.  El pueblo de Dios, guiado por el Espíritu Santo, fue aprendiendo a reconocer aquellos escritos inspirados por Dios y a distinguirlos de otros escritos religiosos que pretendían pasar como inspirados sin serlo.

Si decimos que la Biblia es la Palabra de Dios porque en ella está consignada por escrito la Divina Revelación, entonces surge una consecuencia fundamental: en la Biblia está contenida aquella Verdad que Dios quiso revelarnos para nuestra salvación, de tal manera que la Santa Biblia no puede contener ningún error o mentira. Así nos lo dice la Iglesia:

"Como todo lo que afirman los Hagiógrafos, o autores inspirados, lo afirma el Espíritu Santo, entonces se sigue que los Libros Sagrados ENSEÑAN SÓLIDAMENTE, FIELMENTE Y SIN ERROR LA VERDAD QUE DIOS HIZO CONSIGNAR EN DICHOS LIBROS PARA SALVACION NUESTRA. Toda la escritura, inspirada por Dios es útil para enseñar, reprender, corregir, instruir en la justicia; para que el hombre de Dios esté en forma, equipado para toda obra buena". (D.V. 11)

Es cierto que en la Santa Biblia está consignada aquella Verdad que nos salva y debemos buscarla allí. Pero es igualmente cierto que está Verdad puede ser interpretada mal, ya sea por ignorancia, por defender posiciones personales o de un grupo, o por abierta malicia. Y es tan grave está incorrecta interpretación de la Biblia que puede llevarnos a la perdición (2a. Pedro 3;16).  Por eso es necesario tener claros algunos criterios para hacer una lectura sana de la Biblia. Vamos a ver algunos que son fundamentales.

1er. Criterio: La Verdad que está en TODA la Escritura y no en los textos aislados.

Aunque la Biblia es una colección de 73 libros, tienen entre ellos una perfecta y maravillosa unidad y armonía que nos hace ver que aunque son muchos, todos tienen un mismo origen: Dios.  En el conjunto total de las Escrituras está la verdad que no lleva a la salvación y ningún texto o libro de la Escritura puede ser entendido aisladamente, sino que debe ser cotejado y descifrado a la luz del conjunto, del mensaje total del Antiguo y Nuevo Testamento.

2o. Criterio: La Revelación Divina es progresiva.

Dios se fue revelado poco a poco, PROGRESIVAMENTE, con una pedagogía, como un verdadero Maestro que va enseñando la ciencia que la medida en que el alumno va siendo capaz de entender. El Antiguo Testamento, es revelación divina, pero como preparación, como promesa, como profecía, como sombra y figura de lo que habría de venir. (Hebreos 8;5)  En el Nuevo Testamento está la plenitud de la Revelación Divina. En él, Dios nos habla por medio de su Verbo hecho carne (Juan 1;1-14)   La clave para entender toda la Biblia es Cristo Jesús. Toda la Biblia, la Ley, los Profetas y los Salmos hablar de Jesús, el Antiguo y el Nuevo Testamento giran en torno a El y hacia El se orienta toda la Revelación divina.

3er. Criterio: Leer la Biblia con la Iglesia.

"Pero ante todo, tengan presente QUE NINGUNA PROFECIA DE LA ESCRITURA PUEDE INTERPRETARSE POR CUENTA PROPIA; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo han hablado de parte de Dios" (2Pedro 1;20)  Jesucristo confió a su Iglesia la tarea de ENSEÑAR y prometió su asistencia permanente (Mateo 28;19).  Debemos leer las Escrituras en comunión con la Iglesia, asidos firmemente al bastón Pastoral del Papa y los Obispos.