Festividad: 11 Agosto

NOVENA CORTA A SANTA CLARA DE ASÍS

Santa Clara Divina Niña, para alcanzar el amor de Jesucristo Nuestro Redentor,

tu dolor le ofreciste y tus joyas espirituales, tu amistad, tu humildad, tu claridad,

tus lagrimas y la Santa Pobreza, Gloriosa Santa Clara, concedenos todos los favores

que te pedimos intercediendo ante Jesucristo Nuestro Señor, alivia nuestros dolores y angustia,

pesares y pobrezas. Virgen Santa, Jesus tus manos benditas, con la Santa Cruz murio,

para librarnos de todo mal. Virgen Piadosa ruega por nosotros, en tu Divino Corazon llevanos,

y en tu Santisimo Manto acogenos, con tus benditas manos protegenos. Amen

Pedir 3 milagros imposibles, rezar un Padre Nuestro y nueve Aves Marias, durante nueve dias.

Publicar al octavo dia.

ORACIÓN

Gloriosísima Virgen y dignísima Madre Santa Clara, espejo clarísimo de santidad y pureza,

base firme de la más viva fe, incendio de perfecta claridad y erario riquísimo de todas las virtudes.

Por todos estos favores con que el Divino Esposo os colmo; y por la especial prerrogativa

de haber hecho a vuestra alma trono de su infinita grandeza, alcánzanos de tu inmensa piedad,

que limpie nuestras almas de las manchas y de las culpas, y destituidas de todo efecto terreno,

sean templo digno de su habitación. También te suplicamos. por la paz y tranquilidad de la Iglesia,

para que se conserve siempre en la unidad de fe, de santidad, de costumbres,

que la hacen incontrastable a las esfuerzos de sus enemigos. Y si fuese para mayor gloria

de Dios y bien espiritual mío cuanto pido por esta oración, vos, como Madre y protectora,

presentad mis deseos en el despacho Divino: pues yo confió en la bondad infinita,

que por vuestros meritos alcanzare para su mayor honra y gloria. Amen

Oración a Santa Clara de Asís

Gloriosa Santa Clara de Asís,

por aquella fe inquebrantable

que te hizo servirte de las cosas terrenas

buscando las del cielo,

por aquella esperanza firme

con que venciste todas las dificultades

que se oponían a tu santificación,

por aquella caridad pura y ardiente

que te movió en todo los momentos

de la vida,

yo te suplico con humilde confianza

que intercedas ante Dios

y me obtengas su favor en lo que te pido

(hágase la petición)

y esperanza firme y caridad ardiente

para con Dios y el prójimo.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.