NOVENA A SANTA FAUSTINA

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PRIMER DÍA

«Mientras oraba oí estas palabras: ‘Hija Mía, que tu corazón se llene de gozo. Yo, el Señor,

estoy contigo, no tengas miedo de nada, estás en Mi Corazón’. En aquel momento conocí

la gran Majestad de Dios, y comprendí que nada puede compararse con un sólo acto

de conocimiento de Dios. Toda grandeza externa desaparece como polvo frente a un solo acto

del conocimiento más profundo de Dios». (Diario, 1133)

Jesús te pido me des sabiduría para que saborée cada día más con qué amor soy amada.

«A veces, después de la Santa Comunión, siento la presencia de Dios de modo particular,

sensible. Siento que Dios está en mi corazón. Y el hecho de sentir a Dios en el alma,

no me impide en absoluto cumplir mis tareas; aún cuando realizo los más importantes asuntos

que requieren atención, no pierdo la presencia de Dios en el alma y quedo estrechamente unida a Él.

Con Él voy al trabajo, con Él voy al recreo, con Él sufro, con Él gozo, vivo en Él y Él en mí.

No estoy nunca sola, ya que Él es mi compañero permanente. Siento su presencia

en cada momento. Nuestra familiaridad es estrecha a causa

de la unión de la sangre y de la vida». (Diario, 318)

Faustina, puesto que Jesús te dijo que tu misión es animar a los hombres

y mujeres a confiar en su misericordia (Diario, 1690),

te ruego intercedas ante Cristo para que… (Petición)

Oración:

¿Quién es Éste que con figura amable me mira fijo y casi sonriendo ?

y me pide que mientras voy viviendo persista en el amor sin ser mudable?

¡Cristo! Con una mano, su inmutable Corazón me señala el pecho hendiendo;

con la otra, me está como diciendo ¡Hola amigo!. No temas. ¡Ven, que te hable!

¡Oh Jesús de los rayos rojo y plata, ojos azules, y de igual blancor

que aquél de Tu Tabor, ¡quién no te acata! A las Tres justamente, de la tarde,

tan sólo por tu gracia ¡oh, Señor!, siento en verdad que el corazón me arde.

(Alfredo Rubio. Escrito en Puerto Rico, 23-03-1988)

Padre Nuestro…

Oración final:

«Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente

de Misericordia para nosotros, en Ti Confío». (Diario, 187)


SEGUNDO DÍA

«Paso cada momento libre a los pies de Dios escondido. Él es mi Maestro,

le pregunto por todo, con Él hablo de todo, de allí saco fuerza y luz, allí aprendo todo,

de allí me llegan las luces sobre el modo de comportarme con el prójimo.

Desde el momento en que salí del noviciado, me encerré en el tabernáculo con Jesús,

mi Maestro. Él Mismo me atrajo a este fuego de amor vivo,

alrededor del cual se concentra todo». (Diario, 704)

Jesús te pido me des luces para tener un mayor discernimiento.

«Soledad, mis momentos preferidos, Soledad, pero siempre Contigo, oh Jesús y Señor.

Junto a Tu Corazón el tiempo me pasa agradablemente. Y mi alma encuentra descanso.

Cuando el corazón está colmado de Tí y lleno de amor. Y el alma arde de un fuego puro,

Entonces en el mayor abandono no sentirá soledad, Porque descansa en Tu seno.

Oh soledad momentos de la más intensa compañía, Aunque abandonada de todas las criaturas,

Me sumerjo por completo en el océano de Tu divinidad,

Y Tú escuchas dulcemente mis confidencias». (Diario, 1699)

Faustina, puesto que Jesús te dijo que tu misión es animar a los hombres

y mujeres a confiar en su misericordia, (Diario, 1690)

te ruego intercedas ante Cristo para que… (Petición)

Oración:

¿Quién es Éste que con figura amable me mira fijo y casi sonriendo ?

y me pide que mientras voy viviendo persista en el amor sin ser mudable?

¡Cristo! Con una mano, su inmutable Corazón me señala el pecho hendiendo;

con la otra, me está como diciendo ¡Hola amigo!. No temas. ¡Ven, que te hable!

¡Oh Jesús de los rayos rojo y plata, ojos azules, y de igual blancor que aquél de Tu Tabor,

¡quién no te acata! A las Tres justamente, de la tarde, -tan sólo por tu gracia ¡oh, Señor!-

siento en verdad que el corazón me arde.

Padre Nuestro…

Oración final:

«Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una

Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti Confío». (Diario, 187)


TERCER DIA

«Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca.

Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho.

De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido.

(…) Después de un momento, Jesús me dijo: ‘Pinta una imagen según el modelo que ves,

y firma: Jesús, en Ti confío’. (Diario, 47)

Jesús te pido el don de la confianza.

«Mi Misericordia es más grande que tu miseria y la del mundo entero.

¿Quién ha medido Mi bondad? Por tí bajé del cielo a la tierra, por tí dejé clavarme en la cruz,

por tí permití que Mi Sagrado Corazón fuera abierto por una lanza, y abrí la Fuente de la Misericordia para tí.

Ven y toma las gracias de esta fuente con el recipiente de la confianza.

Jamás rechazaré un corazón arrepentido, tu miseria se ha hundido en el abismo de Mi misericordia.

¿Por qué habrías de disputar Conmigo sobre tu miseria? Hazme el favor,

dame todas tus penas y toda tu miseria y Yo te colmaré de los tesoros de Mis gracias».

(Diario, 1485)

Faustina, puesto que Jesús te dijo que tu misión es animar a los hombres

y mujeres a confiar en su misericordia, (Diario, 1690)

te ruego intercedas ante Cristo para que… (Petición)

Oración:

¿Quién es Éste que con figura amable me mira fijo y casi sonriendo ?

y me pide que mientras voy viviendo persista en el amor sin ser mudable?

¡Cristo! Con una mano, su inmutable Corazón me señala el pecho hendiendo;

con la otra, me está como diciendo ¡Hola amigo!. No temas. ¡Ven, que te hable!

¡Oh Jesús de los rayos rojo y plata, ojos azules, y de igual blancor

que aquél de Tu Tabor, ¡quién no te acata! A las Tres justamente, de la tarde,

-tan sólo por tu gracia ¡oh, Señor!- siento en verdad que el corazón me arde.

Padre Nuestro…

Oración final:

«Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una

Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti Confío». (Diario, 187)